Hemos iniciado la semana con una triste noticia: la de la muerte de una bebé prematura al confundir un anestésico con la nutrición parenteral. Leído así, lo primero que se le viene a la cabeza a quién no se mueva en el ambiente sanitario es ¿pero cómo ha podido suceder esto? Pues bien, como tantas otras veces hemos atravesado todos y cada uno de los agujeros del queso suizo del Modelo de Reason [1].

 

Solo hace falta ver ambos envases para darnos cuenta de uno de los problemas, la isoapariencia [2]:

 

 

Este es un buen momento para recordar los 10 correctos de enfermería para evitar errores de medicación que siempre debemos tener en cuenta a la hora de administrar cualquier fármaco.

Pero al leer esta noticia, uno no puede dejar de pensar en la familia de la bebé fallecida por una parte y por deformación profesional, en la enfermera que haya tenido la desgracia de cometer el fatal error. Cualquiera de nosotros lanzaría el grito en el cielo si al estar tumbado en la mesa de quirófano, el médico que le fuera a operar le dijera que le acaban de contratar y que él toda su vida a trabajado en Atención Primaria. Parece algo surrealista ¿verdad? Pues esto es lo que sucede, desgraciadamente, con las enfermeras. Veamos a continuación algunos aspectos que hacen que esto sea posible hoy en día en pleno 2020.

 

LA BOLSA DE TRABAJO

Uno de los aspectos que dan lugar a que una enfermera acabe trabajando en un servicio para el que no está preparada es el desfasado modelo de bolsa de trabajo en el que solo se premia la experiencia previa a “tantos puntos por mes trabajado”. Da lo mismo si durante ese tiempo trabajado has sido una enfermera excelente o una enfermera conflictiva con pocas ganas de trabajar, los puntos son los mismos para todos.

No hace falta decir que cada Comunidad Autónoma tiene sus propias bolsas con sus propias reglas lo que hace que al terminar la carrera de enfermería una de las principales tareas de las enfermeras sea apuntarse a todas las bolsas que estén abiertas en ese momento, porque esa es otra…

Hoy en día, en plena era de la información digital y la inmediatez, algunas bolsas de trabajo se han quedado ancladas en el Siglo XX. No puedes apuntarte cuando quieras sino en los periodos en los que se abre la bolsa. Tampoco puedes adjuntar los méritos cuando quieras ni estos se actualizan de forma automática, en algunos casos estas actualizaciones aparecen cada dos o tres años. Estas situaciones hacen que enfermeras que hace un par de años que han terminado la carrera no se puedan apuntar a la bolsa y por tanto no puedan optar a buenos contratos.

En algunas bolsas también puntúan los cursos, comunicaciones en congresos, etc… lo que da lugar a los famosos “churriposters”, posters científicos de dudosa calidad presentados a congresos científicos con más autores que la Wikipedia.

Por otro lado, una enfermera, en la mayoría de los casos no va a trabajar donde quiera, sino “donde le toque”. La suerte y la posición en la bolsa de contratación van a determinar el próximo lugar de trabajo. No sirve de nada hacer un máster de enfermería pediátrica si vas a terminar trabajando en una planta de geriatría.

Debería dársele una vuelta (por no decir que habría que dinamitar el actual modelo y crear uno nuevo desde cero) a la forma en la que se contratan las enfermeras y tener más en cuenta otros aspectos como son las competencias de esa enfermera, la actitud y la valía.

 

LAS ESPECIALIDADES ENFERMERAS

Este es otro melón que ya lleva años entre nosotros y que por desidia o incompetencia de los órganos políticos y de nuestros representantes no se ha llegado a desarrollar adecuadamente y eso que ya llevamos más de 15 años desde que se publicó el BOE de las especialidades enfermeras [3].

Lo de las especialidades enfermeras da para otro post (ahí dejo la idea para alguien que sepa del tema más que yo), pero en lo que me incumbe que es la especialidad de médico-quirúrgica, no se podrían hacer peor las cosas. Como si de un pasaje bíblico se tratara, se crearon 6 especialidades y a la sexta le llamaron “médico-quirúrgica”, para meter allí todo lo que se había quedado fuera de las anteriores.

La actual situación de pandemia ha vuelto a sacar a la luz la necesidad de una especialidad de cuidados críticos ya que las unidades de cuidados intensivos son lugares altamente tecnificados y con pacientes graves cuya vida pende de un hilo donde es imprescindible que las enfermeras que desarrollen su labor estén perfectamente capacitadas para ello [4].

Esperemos que en los próximos años podamos ver algún avance en cuanto a la mejora de estas especialidades, aunque visto lo visto uno es bastante escéptico.

Seguramente estés esperando a que las enfermeras no servimos para todo, pues te equivocas. Las enfermeras servimos para trabajar en cualquier lugar, pero para hacerlo es preciso que estemos formadas para ello y desarrollar nuestra labor con unas condiciones laborales adecuadas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Reason J. Human error: models and management. BMJ 2000;320(7237):768-70.
  2. Pérez Ingidua C, Rivas Paterna AB, Portolés Pérez A, Laredo Velasco L, Vargas Castrillón E. La isoapariencia farmacéutica un factor de riesgo de errores de medicación. Metas Enferm [Internet]. septiembre de 2020 [citado 28 de septiembre de 2020];23. Disponible en: https://enfermeria21.com/pagedoi.php?pid=MetasEnf.2020.23.1003081629&idarticulo=81629&idpublicacion=3
  3. Oltra Rodríguez E. Especialidades enfermeras: el día después. Rev Adm Sanit Siglo XXI. 2009;7(2):293-307.
  4. Lastra Cubel PM. La especialidad en cuidados intensivos, una especialidad necesaria. Enferm Intensiva. 2006;17(1):1-2.

 

 


Autoría: Pablo Sánchez. Editor responsable: Gorka Vallejo.

Artículo con revisión editorial. No existen conflictos de interés en relación al presente artículo. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva de los/las autores/as y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de los/las editores/as. Artículo bajo licencia de Creative Commons: Reconocimiento 4.0 Internacional.

Este documento debe citarse como: “Sánchez P. ¿Las enfermeras servimos para todo? [Internet]. Enfermería Activa del Siglo XXI: blog abierto; 1 de octubre de 2020. Disponible en: www.enfermeriaactiva.com”

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